La hija del Doctor Velasco

Se dice que el famoso médico del siglo XIX paseó el cuerpo embalsamado de su pequeña por el parque del Retiro; y, aunque finalmente recibió sepultura… Se cree que fue hallada en la Universidad Complutense de Madrid.

Su historia:

El Doctor Pedro González de Velasco ordenó la construcción de una mansión que, además de servirle como residencia, se utilizara como museo personal para la fantástica colección etnológica que poseía de sus numerosos viajes al extranjero. Pero todo dejo de tener sentido cuando su hija, de quince años contrajo el tifus en 1864. Hastiado por la situación, le administró un purgante que, según creyó, pondría fin a su enfermedad. Lejos de provocar el efecto deseado, tuvo el contrario, y la pequeña tuvo una hemorragia interna que acabó con su vida.

Antes de ser enterrada, el Dr. Velasco utilizó todos sus conocimientos técnicos en la materia para embalsamar a la niña. El famoso anatomista nunca llegó a superar la muerte de su hija, e inundó su vida de retratos y fotografías de ella. Su obsesión llegó al punto de exhumar el cadáver y transportarlo a su casa desde el Cementerio de San Isidro. Y se convirtió en uno de los profesionales más reputados de la época, cuando en una mañana de 1875 se abrió el ataúd y se encontraron con un cuerpo perfectamente conservado, de una naturaleza macabra. El Dr. Velasco, dicen, no pudo reprimirse y se abalanzó sobre el cuerpo, que abrazó con cuidado, proyectando una felicidad radiante y extraña.

Ya lejos de cualquier atisbo de cordura, decidió que no volvería a separarse de su hija, y que ésta le acompañaría el resto de su vida, aunque fuera en ese estado: como una momia. Así, el cuerpo de Concha estuvo expuesto en una de las salas de la mansión, y una vez completado el proceso de momificación de forma efectiva, su padre ordenó que la vistieran, maquillaran, peinaran y adornaran con las más exclusivas joyas.

Cuentan las crónicas de entonces que hablaba con ella, la sentaba a la mesa y hasta la llevaba a pasear al parque del Retiro. La presión familiar sobre el Dr. Velasco hizo que, finalmente, y pasados los años, se le diera santa sepultura a Concha. Pero, ciertas versiones contradictorias, no confirmadas, apuntan a que el cuerpo de la niña fue hallado en una sala de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. ¿Cómo llegó hasta allí?

Según una investigación sobre el caso, dicho cuerpo era de Carmen Tarín y Perdiguero, una niña muerta por una tisis pulmonar y cuyo cuerpo fue entregado al Dr. Velasco para su investigación, y de ahí la confusión con la etiqueta. En cualquier caso, pasados los años, diversos expertos apuntan a que el cuerpo ni siquiera llegó a estar en la Universidad Complutense de Madrid y se trataba de una historia para asustar a los estudiantes.

Hemos localizado el siguiente video, que nos ayuda a conocer un poco más su historia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑